La incestuosa negación de la memoria e
identidad chilenas
No podría vivir en un país socialista (Mejor Montaje Festival en
Pequeño Formato Humberto Duvauchelle 2014) es el primer trabajo de la compañía
de teatro Situación País, integrada en su mayoría por egresados de la
Escuela de Teatro de la Universidad de Playa Ancha.
Con una puesta en escena muy
atractiva desde el aspecto visual, Situación
País nos muestra desde el humor diferentes posturas ideológicas de tres
hermanos: Hilda (Génesis Irribarra), Carmen (Constanza Segovia) e Iván (Daniel
Álvarez) que se reúnen en torno al regreso de Fernando, quien por lo visto lleva
una importante cantidad de años residiendo en Cuba. Lo particular de la ocasión
es cómo se preparan para recibir al cuarto hermano, buscando generar un
ambiente propio de los años setenta, como una forma de conmemorar el instante
en que Fernando deja el país –lo cual podría ser indicio de que aquel viaje fue
consecuencia de un exilio. Es a través de la preparación de la bienvenida a
Fernando, que la obra nos invita a presumir o bien a dilucidar sobre las
temáticas que se desprenden de las
relaciones entre estos tres hermanos; por un lado tenemos a Iván (Daniel
Álvarez), un chileno que no se reconoce como tal, a Carmen (Constanza Segovia),
la arribista de la familia y a Hilda (Génesis Irribarra), la inocente y
entusiasta anfitriona, que pone todo lo que esté a su alcance para que esta
reunión salga a la perfección. Además está Chicho, que al parecer fue una
mascota –un perro quizá –que yace bajo una tumba de tierra en el patio de la
casa. También está la madre de estos cuatro hermanos, a quien nunca vemos, y por
quien se organiza todo en pro de su felicidad. Y por supuesto está Fernando,
el esperado hermano que ansiamos conocer.
Personajes visibles y personajes invisibles
En el transcurso de esta historia
observamos a tres personajes visibles y tres personajes invisibles. Considero
que los tres visibles representan por su parte la superficialidad y fragilidad
de nuestra idiosincracia, de una identidad que no identifica o que no convence
a nadie. Mientras que en los tres invisibles, encontramos la sustancia
discursiva de este reencuentro que finalmente no vemos, porque no se resuelve.
Me tomaré la libertad de detenerme en cada personaje invisible, determinando lo que puede
llegar a significar su participación en la obra.
La madre. Representaría la persistencia del chileno de pretender o aparentar que todo marcha
bien en este país (de manera particular y/o colectiva), cuando en realidad no es así.
Chicho, el muerto. Ese “detalle”,
ya sea personal o colectivo, del que no queremos hacernos cargo.
Fernando. El
retorno de una memoria que nos persigue, como una especie de karma con el cual
no hemos sido capaces reconciliarnos como sociedad.
No podría vivir en un país socialista es
un montaje rico en aspectos temáticos, visuales y actorales, sin embargo aún
carece de ritmo y convicción escénico-política. Esto implica que la obra a pesar
de sus puntos a favor, caiga por momentos, ya sea por el ritmo de la escena, o
por una débil convicción política, impidiendo que ricos instantes de humor
negro, se disfruten con buen sabor.
La convicción
política es la clave para que este montaje siga creciendo escénicamente. Y
cuando me refiero a convicción, estoy apuntando al origen de las decisiones
escénicas, que aún no aparecen claras o con la solidez que podrían alcanzar.
Corriendo el riesgo de quedar como una puesta que sólo posee belleza estética en
la forma, en vez de resaltar el valioso contenido de las temáticas que propone
(identidad, memoria, idiosincrasia)
L.C.
FICHA TÉCNICA
Dramaturgia: Daniel Álvarez Leyton (Texto original “Requiem para Fernando” de Daniel Riquelme)
Dirección: Situación País
Elenco: Génesis Irribarra Riquelme, Constanza Segovia Chamorro, Daniel Álvarez Leyton.
Realización escenográfica: Yerko Contreras
Diseño Integral: Situación País
Ilmunación: Yerko Contreras
Sonido: Sebastián Caro
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